06/01/09
Cuarta Edición - Invierno 2009
04/01/09
Adán Pereira-Poesía
Raúl González- Poesía
El silencio fue el protagonista de una película a cámara lenta
Cada paso sin destino alguno
Cada uno el espectador del otro
La carrera había quedado en el olvido
El ser estudiante regresaría en algún futuro
Pero aún no.
En esos momentos solo queríamos ser los habitantes
De una ciudad más nuestra por las noches
Cuando los demás turistas se iban a dormir o a los clubs
Y solo quedábamos nosotros dos
Dejándonos enamorar por el graffiti y los callejones oscuros.
A más de un curioso le dijimos que nos dedicábamos a ser poetas.
Otra cosa nunca habíamos sido.
Otra cosa no queríamos volver a ser
Mueren con los calendarios
en alguna planta de reciclaje.
O quedan arrumbados
debajo de la cama
en una caja de cartón
haciéndole compañía a las telarañas
y los calcetines perdidos.
Y Hay días que quedan,
sentenciados a la espera,
en una fotografía dedicada
-------------------------------------------
No hay nada que ver afuera.
y se oye ladrar un perro
pero siempre a lo lejos.
Siempre llegando en frecuencias vagas.
Tiene que ser una señal de vida, digo en voz baja,
en éstas calles muertas,
como silenciadas por una catástrofe nuclear,
en donde solo falta un anciano tocando el banyo
para confundirlas por un paisaje hidráulico de disneylandia.
Un paisaje anormalmente tranquilo,
antes de llegar a la cascada final.
-------------------------------------------
Somos poetas.
Poetas muy malos
y con faltas de ortografía.
Poetas perdidos en una ciudad sin calles
ni gente.
Una ciudad infinita, sin letras.
La más triste y fría.
Una ciudad perdida en el horizonte.
La última en ver el sol.
La última en creer en nosotros.
Pero nosotros somos sus poetas.
Poetas muy malos
y con faltas de ortografía.
Pero suyos y de nadie más.
Y al final de todo
no sé que es peor.
Si unos poetas sin ciudad
o una ciudad sin poetas.
-----------------------------------
No creo en el infierno
ni mucho menos en el paraíso.
Pero si algún día
por cosas de la vida
le tuviera que pintar el limboa un idiota, por dinero,
le pintaría un atardecer interminable
sobre una mar color a nada.

Heriberto Orea
Jesús Gastelum-Poesía
Princesa De Luto
Vana es la lluvia que le hinca en la melena de oro
su corona marina de esmeraldas sollosas.
Princesa de luto: espigada muñeca de uvas tristes.
Ebria de nostalgia y divina de figuras de encanto.
Un nimbo de quemados lirios le baja de su diadema a su cintura:
Lámpara que le abstrae a lo externo de alusinaciones consteladas.
Alza sus manos en el cielo. Sus flores de muerte resusitan.
Y por sus ojos el cielo azul ataja la noche ligera.
Viuda de su voz azul que le teme sus gestiones de sueño,
Su alma nubla inmensa en su mar de luto. Segadora de sombra,
marchita y absorta bajo la niebla de la aurora sombría.
Secreta se duerme a la orilla de su espuma, y desvanece
en el viento que combate sus fuegos subcelestes.

Áurea ninfa de diáfanas corazas.
Erguida, flor caliente del verano,
Asfixiándome en venéreas ficciones de humo
Léntamente seducidas de volúmenes eróticos.
Estatua carnal en medio de los sueños solares.
Cálida levantada entre las llamas de la lujuria.
Sujetas bajo intoxicantes gestiones mi corazón
que tiembla en el níveo frenesí de tus corazas.
Diva de las rosas vírgenes que sucumben
En mi pensamiento bajo sangre sofocada.
Aumentándome de ilusiones perversas que me consumen
como sensuales flores abriéndose en mi ávido regazo.
Áurea ninfa de diáfanas corazas.
Vértice elevado que funde el anhelo fugaz.
Sangre espesa para el morbo visceral, y el éxtasis,
Y el paroxismo que divide la fatiga seminal.




